"That’s how I love you baby.
Cuz you're the one for me and I’m the one for you.
Cuz baby you’re the one.
You’re my fantasy, my bloody candy bar.
Cuz baby you're the one."
The one/Esteman
THE ONE
Con la poca importancia que le
damos al mundo me pregunto tantas cosas. Lo que decimos, por dónde caminamos,
las miradas que compartimos. Algo en este ritual diario me termina cansando.
Por aquí voy, seguro de lo que transporta mi cuerpo, de lo que recitan mis
labios. Una canción, un lugar para ocultar los pensamientos. Respiros que no se
borran con el tiempo. Los buenos momentos que no se detendrán. Las promesas en
las que creo. Aquí estoy sin dudar tanto de lo que viene. De lo que me hace
sentir bien.
¿Vivimos enamorados? ¿en qué se
convierten las conquistas diarias? ¿Qué es mío? ¿Quién más está?
Un día observaba el pueblo desde
la altura, desde el cerro. Veía en él lo inútil del andar sin sentido, lo que
pasaba debajo de los techos de plástico. Hormigas que fumigadas no entendían
hacia dónde iban.
Quiero saber si hace tanto bien
respirar el aire limpio o simplemente se droga el cerebro con la pureza de los
árboles. Me marcho buscando un nuevo terreno dónde sembrar. Me marcho seguro de
que allá algunas cosas que hoy no tengo esperan para ser tomadas por mis manos.
El tiempo nos hace ver lo que somos, lo que decimos que no, lo que pasa y yo me
alejo buscando una casa nueva, un viaje a otro lugar. ¿Quién elige el rumbo? Parará.
Lo que causó la imposible dispersión.
Que crezcan sobre mis brazos placas de metal. La razón es clara. Veo una
máquina que domina. Una ciudad que desconozco. Una ficha más que jugará sobre
la mesa sin compañía. El control se pierde al decir que no. Una herida en un
dedo de mi pie izquierdo. Una herida que no conozco y a la que le atribuyo un
juego de masticados trozos de papel. Te seguirán. Te mirarán. Te escucharán.
Rítmico y fugaz. Cabrón. Quiero
que me hagas reír. Que me tomes una foto y cuando estemos lejos, me la mandes
por correo, con una nota detrás. Palabras sin más. Salir a caminar y pintar la
pregunta frente a tu ventana. ¿Qué pasó? No lo sé. Complejo. Cosas mejores en
las qué pensar.
Cambia el fondo y tu sonrisa no
varía. Travesía en la que te llevaré conmigo. Busca mi corazón una casa, una
rumbo, un bastón y tus ojos. Si a ti te gusta ahí vamos. Pinta alrededor de mi
ombligo el mapa de las cosas que quieres que hagamos juntos. Que lo vea claro
frente al espejo, que no exista pose para entenderlo. ¿Qué soy? ¿de qué manera?
Tradición. Salvaje. Planeta. Quizás. En el momento. Discusión. Juego.

No hay comentarios:
Publicar un comentario