Quiero tenerte entre las manos, para poder masticarte como chicle de menta. Para poder diluirme entre el sorbitol de tus pensamientos, maltitol de locura y humectante (glicerina) de tus labios. Eres como los saborizantes naturales y artificiales, (menta) del recuerdo. Me detengo entre tu pelo como goma arábiga, en medio del esterato de sodio de tus dientes, aspartame de la duda nocturna y llena mi cama con el fosfato de calcio que emana de tu piel, proteína de leche, colorante inorgánico. Asesúlfame, te lo pido entre besos y abrazos.
Son estos días los que me hacen querer vivir hasta el infinito.
