De pronto pareciera que el mundo gira alrededor de la vida frente al computador. Te levantas y probablemente, antes de cualquier otra cosa abres tu cuenta de Facebook, revisas el status de personas que, en muchas ocasiones, ni siquiera conoces, publicas en Twitter el "cómo amaneciste y tus planes del día", aunque puedan ser falsos y cumplan con la mera necesidad de mantenerte en "contacto" con tus ciber-amigos. El chisme cibernético dirán unos, la necesidad de sentido y existencia, dirán otros más.
Qué importa si el desayuno se encuentra servido, contar con una Laptop te permite digerir, sin saborear, los alimentos y conversar al mismo tiempo con tus amigos en línea, que del otro lado de la pantalla tampoco ponen atención a la conversación familiar.
Otro dato curioso, pero que nadie puede negar, es la extraña fijación de muchas personas por publicar, "sin afán pretencioso", los lugares que visitan y las personas con las que están. Si tu viaje o tu salida está siendo tan interesante, ¿qué necesidad hay de estar pegado al teclado y la pantalla del celular con conexión inalámbrica a internet? ¿acaso el lugar y la compañía no son suficientes?
No tengo problema alguno con contarle a la gente lo que estás haciendo y el lugar en que te encuentras, pero ¿en verdad nos interesa saber si alguien está tomándose un café en Starbucks o cenando en Shiroi ie? En ocasiones me pregunto si el fin último de estas publicaciones es una invitación para que lleguemos a hacer compañía o una estrategia de propaganda por parte de las empresas a las que vamos. Por que si es una invitación, la prefiero anticipada, digo, pa' alcanzar a llegar. Si es la segunda opción, espero que estén recibiendo un pago por parte del lugar, la publicidad también se cobra, no olviden eso. En fin, las cosas son y ya.
Un punto aparte, pero no alejado, es el llamado sexo por internet. Pero ¿a qué hace referencia este concepto? ¿A masturbarse frente al teclado y el ratón?, ¿a mantener videochat con desconocidos mientras se habla de cualidades sexuales poco comprobables?, ¿a navegar por páginas de pornografía gratuitas con la puerta de la habitación cerrada?
La referencia no importa, lo que sí es la relación amorosa-sexual que se entabla con la computadora. ¿Los nuevos juguetes sexuales tendrán consigo una conexión a internet? O tal vez una publicación constante en Facebook de la posición en que te encuentras, o un seguimiento en Twitter paso a paso, o dedo a dedo, sobre tu desempeño sexual. ¿Qué más da?
¿Algo en contra por mi parte frente al uso del internet y la computadora? La verdad es que no, creo que las formas de relacionarnos cambian. Igual que muchos, el tiempo que paso frente al monitor es considerable. Sólo que los cuestionamientos anteriores llevan rato haciéndome ruido en la cabeza y los quería compartir. ¿Alguna opinión?
Ya para dejar de dar lata, les comparto esto que encontré en internet. No pongan atención a los colores, son indistintos. Yo lo llamaría como a esta entrada; "De sexo y otras conexiones"
Saludos.
